
Lluvia, escalinata furtiva de encuentros y sorpresas que nos deja en el vacio al desaparecer o deformarse, sosacando nuestras culpas, golpenado con amargura a boitocones y aliviando el pensamiento despues de la furia de nuestra confusion y desentendimiento para poder volver a sorprendernos con las maravillas de los pequeños-grandes detalles que se nos presentan.